11.05.2009

Crónica 3 - Hoy

Querido diario,

Hoy haré uso de ti y procuraré hacer lógica a tu nombre.

Hoy tomé muchas desiciones, fluí con ellas y terminé donde mismo.

Me caí tres veces desde alturas asimétricas, por la misma razón pero con sentimientos diferidos.

Después de cada caida volví a subir y cada vez que subía caía desde un punto más alto al anterior. Más allá del dolor inexistente exsistía un gozo mostruoso, pero que al fin y al cabo era gozo.

Fluye con destreza el juego sobre mi escencia, es más bien diferente a la congruencia. En su defecto nulo hay un aire de grandeza y en la inexorable pantalla del recuerdo, solo existen palabras negras en el fondo blanco de mis penas.

Ahora disfruto de tu sabor sónico y el olor de la conciencia; todo esto con matices y colores de crayolas. Es más hermoso que espantoso. Y me conoce.

Os mando un beso retorcido, dijo. Y tú no escuchaste, por que no quisiste, es verdad ahora recuerdo.

Y eran uno mismo, pero eran tres.