11.05.2009

Crónica 20 - Día y Noche

Estás, simplemente estás. Te puedo sentir, probar, oler, oir, tocar aunque en ese momento no siempre estás, nunca te dejo de palpar.

Ese calor nuestro y de nadie más, invade cada miligramo de luz, alimenta cada momento con energía cósmica que es tan adictiva como tu sabor, saboreo cada instante con placer exótico.

El erotismo de velas fantasma da aroma al encuentro fugitivo, conocido, cálido, seguro...

Luna mía, os deseo.