9.28.2009

Water

A media luz, en una noche silenciosa el televisor apagado brilla y burbujea mientras el pez nada en una pantalla de agua salada. La profundidad es incierta y me invita a conocerla. Pero me despierta una gota...

Modorro toco mi cara y la humedad se desvanece en las yemas del sueño. La cama no me deja escapar y me sumerje en un viaje con Morfeo, más lejos y más adentro. Todo se torna nebuloso ante mis ojos subconscientes que siguen pensando en esa gota fantasma. El cuarto entero está seco en mi lógica, el pensamiento no explica lo que Morfeo demuestra.

Abro los ojos en un mundo ajeno, donde mi cuerpo es sólo una idea y mi pensamiento fluye entre un mar de recuerdos perdidos en la corriente. Es una tortuga que se escapa con rapidez ante un depredador anormal. Las luces blancas del fondo me atraen como canto de sirena, pero dan sombra a los grandes colmillos que saborean con el olor de mi frustración.

Grito desde lo más cálido de mis entrañas y sólo se escuchan las burbujas que salen de mi ser, me toma tiempo darme cuenta que en realidad no me ahogo. Ya no respiro, tampoco siento pero sí extraño el olor del sol. Es precisamente esa sensación la que me impulsa a la superficie lejana, la obscuridad se duerme a mis espaldas y la luz me abraza en un manto de colores descompuestos.

Me siento feliz y las estrellas me visitan, bailamos en círculos eternos y derrochamos cantos perfectos. La vida nace de nuestro producto y se convierte en agua. Fluye.

Suena el despertador y me encuentro de cabeza, con la cobija en el suelo y las sábanas empapadas de sudor, no ecuentro la almohada pero: yo estoy seco y contento.

8.09.2009

Vacha

Entran a la ciudad vestidos de olvido, disfrazados de héroes. El camino es más tierra que piedra y las gigantescas paredes se tornan infinitas a la entrada. Cruzando los enormes pilares se escucha el sonido ensordecedor del silencio de quien observa con duda. En los ojos de Marahd se dibuja un palacio de mármol inmortal, teñido en sangre y postrado sobre una ciudadela de maderas y paja.

La entrada al palacio, como el resto de las ventanas y puertas, no tiene puerta o ventanas: es un simple y magnífico portal a un mundo iluminado por la luz del sol y la luna, es mágico y no necesita ni una sola antorcha para ver. Es fresco como la brisa del lago en el día y cálido como la cueva del Dragón en la noche.

Los recibe Sfostk en el pasillo principal, donde algunos hombres toman las cosas y dos bellas doncellas acompañanan al resto del los hombres a sus habitaciones. Sfostk infiere una pequeña reverencia hacia Marahd y lo acompaña en silencio hasta la cámara del Rey.

Marahd! -grita el Rey- mientras lo abraza con gran efusividad e inmediatamente después solloza en una mirada profunda. Marahd asienta con la cabeza mientras en todo el castillo sólo se siente el sonido de las estrellas...

La luna mengua y avisa la llegada del enemigo, Marahd llama a Frals y lo envía a la muerte. Frals cabalga a todo galope armado sólo con sus dagas, su manopla de hierro en la mano derecha y una espada corta. Amanece con olor a sal y Frals llega a una playa desierta, donde no hay ordas enemigas sino una niña pequeña y hermosa, ojos café claro y cabellera de reina, largo y castaño.

La niña sonríe y en sus ojos se dibuja el miedo de Frals, ella dice: Mi nombre es Vacha.

Todo oscurece...

7.14.2009

Gato

Luces que amanecen radiantes de energía en aquella gran estrella.
Uniendo con sutileza magnífica sentimientos de feliz alegría.
Causa de envolventes pensamientos que enriquecen el alma.
Incansable belleza que ilumina ferviente a toda existencia.
Amor, esa sería una palabra para describirte: Lucía.

6.06.2009

Ela

Una sonrisa se esconde detrás de una pragmática mirada mientras el sol atraviesa las hojas de un viejo árbol y derrama su hipnótico paisaje sobre el pasto húmedo. Los dos observan y viajan más allá de la luz que parece pelear de forma erótica con las sombras.

Ziynsad acaricia suevemente la mano de su amada durante la muerte magnífica de un día que se fusiona con su manto celestial, la melodía de las difuntas estrellas envuelve un tono de misticismo sobre el recuerdo de dos amantes.

Huellas frescas delatan el camino hacia la vida, los pasos parecen bailar, como si se burlaran de quien los siga. El aroma a romance y las pisadas armónicas esconden el lugar exacto del momento. Distraen, no quieren ser encontrados jamás.

Ela reposa sobre el abdomen firme de Ziynsad, fluye con su respiración y su ritmo. Él la abraza con suavidad, platicándole con cada roce una historia de amor. Ela sospecha, reciente esas miradas coquetas, esas sonrisas escondidas, ella lo sabe.

Los dos despietan, en lugares opuestos, faltos de oxígeno, extasiados, en una ciudad eterna, se dan cuenta que soñaron lo mismo. Esperan unos días, se encuentran, se sonríen, no se hablan. En realidad no se conocen, pero se desean.

5.04.2009

La soportable gravedad de no ser

Una silueta de una hermosa mujer semidesnuda al borde de mi cama, que platica mientras observa desde otra realidad.

Un re-encuentro de dos amantes que tienen días sin verse, ese beso antes de permitirse recordar que la vejiga está a punto de reventar.

Una despedida de un gran hombre y su mujer.

Un traslado en la parte trasera de un clásico, recorriendo un camino familiar con ojos de curioso, disfrutando paisajes territoriales como ajenos. Una charla amena, en silecio. Una charla de compromiso, a viva voz.

Una bienvenida cálida, otra vez dual.

Una salida como de escape, sintiendo una amenaza letal escondida entre el fétido olor de la señora de enfrente.

Un viaje de transición mediante un viaje a otra realidad, ficticia con detalle de biografía.

Un ascenso quebrantado, intentando pasar desapercibido.

Una despedida veloz.

Un paseo en carro somnoliento, respondiento onomatopeyas a seres queridos. Desde el corazón.

Una salida abrupta.

Una siesta después de comer.

Una comida a destiempo. Rica, pero sin postre.

Una búsqueda, no encotré nada. Qué bueno.

Un encuentro con una constante, a manera de despedida larga.

Una primera búsqueda, que bueno que esta vez nada.

Un desayuno de campeones, qué compañía, nostalgia pura. Qué delicia.

Un encuentro con el pasado, inversamente proporcional en duración. Muy emotivo, en el abrazo se dijo, se perdonó, se recordó y todo mudo. Bello. Muy bello. Corto. Muy Corto.

Una carrera contra dos relojes.

Una visita larga, placentera, sonrisa iluminada y una fuente; con abejas, burbujas y señoras gordas. No se necesita más. Es perfecto.

Un baño caliente.

Un despertar sin despertador, una alarma mal puesta.

Un descanso lleno de sueño.

Una cena modesta, de tiempos, de compartir.

Una reunión de chismes.

Una corrida en el parque.

Una caminata en la noche.

Unos juegos.

Unas risas. Reir y reir.

Una buena charla.

Un abrazo, a medias por fuera, con el corazón y el alma.

Unos mensajes.

Una comida de reyes.

Una bienvenida bandida.

Un viaje.

4.28.2009

Señor Cometa

Un sinónimo a mi nombre, un ente descriptivo, un adjetivo desconocido, un sobrenombre especial, un recuerdo universal, un sentimiento de satisfacción, una persona que lo otorga, una serie de palabras que escuché cuando las leí, una relación infinita, una duda.

La respuesta yace en el acertijo, en el yugo de la incertidumbre, a un lado de la sombra de dos amantes besándose en sueños. Aterrizamos en una memoria palpable, sentados en una montaña y contemplando a sus rivales, mencionamos lo impronunciable y el viento esconde nuestros vocablos entre lo más profundo de nuestro ser.

Encontramos una hoja seca y perfecta en la vereda, viajamos con ella.

Viajamos años atrás al instante de nuestro primer encuentro, ahí se define nuestro futuro, lo que ahora olvidamos y vibra desde el subconsiente. El silencio de nuestras miradas callaba toda música con sutileza, ramificaba una realidad aparte, éramos y somos.

¿Quién soy?

3.17.2009

Seguro, pero tarde.

Una gota de agua alcanza a escapar de los labios sedientos y resbala suavemente entre el vaso, su mentón fino, el cuello desnudo y finalmente se evapora recorriendo el pecho cálido mientras yo observo, extasiado de su feminidad y belleza. Ella sonríe y se rie, no sé por qué pero me sonrojo como niño de primaria.

No es la primera vez que viene a mi casa después de entrenar, ni la primera que me roba un vaso con agua helada en tiempos de calor, ni mucho menos la primera vez que me deja sin palabras al sonreirme, he oido esa dulce risa antes, pero no deja ser un momento único y especial.

Sonrío de vuelta pero me encuentro pasmado disfrutando su hermosura, su mirada parece fundir la mía dentro del color de sus ojos cafés. Un parpadeo sutil rompe con el silencio y se tira en mi cama, yo me quito la playera y me acuesto en sus regazo. Me olvido del tiempo y duermo sintiendo la carica suave de sus dedos sobre mi cabeza, entre sueños escucho el susurro declarando su amor.

Me despierto sonriendo para encontrarme con su aroma y con ella dormida, la observo y le platico lo que siento mientras juego con su pelo largo. Escucho su respiración profunda y tranquila y me arrullo nuevamente con ella.

Amanecimos juntos y eso es lo único que importa...

2.15.2009

Beso Fantasma

Las sombras del bosque asfáltico nos llevaron a la luz de las velas cálidas, un camino luminoso desde una puerta a otros tiempos hasta las entrañas de nuestro lecho. Una tormenta de recuerdos y sensaciones nubla la realidad inexistente, es mentira, tenemos más de 2 horas de conocernos...

El tiempo se dispersa en la ilusión que lo compone, las estrellas fusionan su magia con la luna y cubren con su manto las velas, ese camino luminoso pareciera calentarse junto con nuestros cuerpos. Ese aroma que provocamos nos exita, nos invita. El sonido es música pura, es la respiración rítmica, es la sonrisa, es el roce, son las velas y las estrellas, el cantar de la luna, nuestro aliento y nuestros besos.

Tu tono dorado resplandece cada vez que la ropa se desvanece, los colores de la desnudez magnifican tu belleza, el contraste de luces moldean tu cuerpo, tu firmeza y mi exitación. Mis labios se funden en tu cuello mientras tus manos son dueñas de mi espalda. Y así, nuestros cuerpos se conocen.

Me tomas entre tus manos y labios, me transportas a un estado de placer sexual insaciable, me provocas satisfacción, me provocas reciprocidad, lo percibes y lo disfrutas. Tu pezón llama mi atención... te resulta placentero y a mi más, sabes delicioso. El instinto nos guía, nos tranforma y somos uno, te siento, me devoras.

Reimos, gemimos, gruñimos, gritamos, apretamos, sonreimos, besamos, mordemos, tocamos, olemos, seguimos...

Las velas ceden su luz al sol, nos revitaliza, nos saluda, nos recuerda la ilusión del tiempo y disfrutamos hacer caso omiso. Las sábanas huelen a nosotros, nuestros cuerpos nunca dijeron adios, las pieles son íntimas y fieles.

Hablamos en silencio para no interrumpir nuestras miradas, las caricias son eternas.

Somos eternos.

1.05.2009

Amigo

Hablamos de sexo, por cortesía, como por evitar ese silencio incómodo, vaya. ¿Quíén iba a pensar que terminariamos hablando de cuestiones filosóficas y siendo amigos? Que par de mamones y vaya que bien mandilones. Pero hicimos 'click' más allá de los pre-conceptos, y hasta le pusimos nombre a la vida y nuestras metas.

Al grado que R. y B. se conocieron en 1 minuto y minutos después sabían más que nosotros. El sushi estaba bueno y la plática mejor, la risa no paraba y la música, bueno ni había música. Pero la pasamos bien, duró poco pero duró eterno.

Hablamos eterno, en realidad, no faltaba más. Compartimos mucha crítica, concepto y avionazos. Un par de comidas y dos que tres chelas, bueno bueno las chelas te las tomaste tú; pero yo me acuerdo de haber estado ahí.

Cuatro siglas definieron nuestro experimento socio-laboral más divertido, curioso que 2 no se dieran cuenta (y a la fecha sigue igual jeje).

Un abrazo.

Atrapen a los elefantes rosas de la bodega.

En el vasto sonido del silencio irrumpe una palabra seductora, con fragilidad el oido despierta de su trance eterno. El fuego se dispara y se dispersa, esa palabra crece y se acompaña. Ninguna igual, todas bellas: se materializan en cuerpos desnudos. No se tocan, es una orgía de sonidos mudos, expresiones sordas, movimientos ajenos, mentes en blanco.

Mi colmillo perfora lenta y cuidadosamente su cuello desnudo, la eternidad es mía, pero yo la quiero a ella. Ese suspiro me llena de vida, ese sollozo delicioso con tintes de exitación provocada, me fascina.

La transición es infinitamente placentera, ya no hay dos, solo existe una transformación hermosa. Fruto de tal, un bello varón: producto de su deseo y mi pasión, su imaginación es tal que nuestra realidad parece ficción. Y lo es.

A pesar de nuestra inmortalidad, nos hace ver viejos y poco creativos, lo mismo que nos hace sentir vivos y con sentido. Su sonrisa es mortal e hipnótica, nada le pesa no hablar todavía. Es feliz y vigoroso.

Se escucha un ruido en el casitllo y habla por primera vez: "Atrapen a los elefantes rosas de la bodega".

Nosotros reimos y él... también.

12.03.2008

Sweded

Volviendo a mis instintos me despierta una caricia seductora, pasa por la parte interna de mi muslo izquierdo, me tienta: me despierta. Me dentengo extasiado para encontrarme dentro de otro sueño, es una playa conocida, un calor humano familiar, un olor a hogar y el sonido del tiempo suspirando la culpa... ¡pero puedo volar! ¿Por qué no puedo despertar?

Ahora en la arena, me sonrie y mi sonrisa termina en beso, beso en la almohada, esta no es mi almohada, ni mi cama, ¿quién es ella?, otra sonrisa, otro beso, pero... sigue en beso, me levanto, me mojo la cara, ya no está y mi nariz ya está en la cocina, la alcanzo y ahí están las dos. Qué delicia, otro bocado y me sabe a otro lugar. Otra vez...

Ahora estoy donde debería estar, dormido, en mi cama, en mi cuarto, ¿en mi casa?, ¿yo tengo gato?, a ella sí la conozco, nos subimos a mi coche, sí a mi coche, manejo como siempre, esa mano en mi mulso... ¿es la misma? Esa voz es dulce, me atrapa, me deja... en una ambulancia. Pregunto por ella, pero... ¿es la misma? No estoy loco, y para entonces ya estoy en Lille, ¿cómo llegué a Francia?

- En barco-

-¿De verdad?-

- No -

Suena el despetador, pero sí me levanto, en la ducha pienso lo raro de haber descansado tanto con tantos sueños. Apago la luz, no se apaga, seguro era el sol, otra vez al apagador y otra vez estoy soñando. Suena el celular, ya son las 6pm, ahora estoy en el baño de luz, me relaja, me llena de música, y colores y ahora... Es una orgía de lenguas, solo dos, creo, avanzan entre cuello y abdomen, se desvanecen, efímeras.

Un momento, es un dragón, mi alebrije, se llama.... no sé, pero es mío.

¿Ya?

11.05.2008

Complaciente

Esa mano traviesa en su camino preferido, con esos labios suaves y caricias sensibles: y esa llamada inoportuna... Desde el hospital, para variar, sé que no es importante, sé que no es urgente, me grita a hipocondria, a falsa alarma, a esas veces en las que dirias: "...".

Pero mejor no dije nada, fluyó más mi samanitarismo (si existe tal cosa) y fluí yo también. El tráfico, como de GDL cuando tráes prisa en 'vías rápidas' y con esta ilusión del tiempo que dejó caer la noche de un semáforo a otro. Noche tan fría que hasta Octubre se sorprendió, con su luna rebozante y sus nubes en fuga. De entre tanta belleza me perdí en lugares que alguna vez conocí, pero llegué, tarde y seguro de que me iría igual.

Ahí se acabó la belleza, ese olor que que te ensucia cuando te toca, esas caras de impotencia y otras cuantas, colas inecesarias, productos y procedimientos acompañados de procesos inútiles. - No tiene nada, estoy seguro.- Pero tenemos que esperar. Se les ocurrió hacer los estudios clínicos en el cambio de turno, en una clínica pública, en México, sin palancas, sin doctores y con practicantes con aire de House.

Total hablamos, nos enojamos, peleamos, comimos en la fonda de la ezquina, reimos y hablamos otra vez. Regresamos y obviamente no había resultados. Vimos la novela (de la tele y de la sala de espera), bailamos, esperamos y por fin llegaron. Sí era algo, dolor, nada más.

Por dentro me reía, por fuera era y nada más. Solo escucho mientras nos vamos al coche, abro las puertas, enciendo el motor, recibo un beso con sabor a gracias y arranco cómo si hubiera carrera con el tiempo, como si la emergencia fuera llegar antes que el sueño. Pero ya llegó...

Me equivoco, me vale madre, me acuerdo de unas 3 películas y maniobro justo como te piden que no lo hagas después de haber visto esas peliculas. Adentro todos se sacuden y se quedan callados y yo, yo voy cantando por dentro la victoria. Ya el camino es derecho y sin pausas, me detienen para dejar algo en el camino.

A estas alturas yo ya estoy dormido, esta es para ti.

10.05.2008

Reflejo

La intoxicación severa de sonoros contextos visuales dentro de una noche llena de luz, Tú tan cálida y sexy y yo que no puedo dejar de ver tu piel. La intoxicación ahora es compartida, ya no nos ven, ya no nos sienten, ya solo somos.

La pasión nos lleva a cambiar de sitio, tu casa no es tuya y la mía nos roba los minutos que tenemos. Pareciera una broma y al dar la vuelta encontramos un motel, nos gusta, nos llama o eso creemos... Nos recibe un hombresillo que nos da la llave sin cruzar palabra y nos despide con una sonrisa pálida. Esa maldita sonrisa.

Abrimos la puerta del 5, nos reimos del espejo en el techo y tapamos todo lo que podía ser cámara u ojos ajenos. Se cierra la puerta de repente y todo cambia, no solo nos transformamos en fieras nosotros, algo más cambia. El cuarto está completamente iluminado pero pareciera que nos alumbra una vela en un bosque, como si nosotros fueramos vistos y no pudieramos ver nada.

No decimos nada al respecto, pero podemos sentir como el libido de ambos se marchita. Nos engañamos y rozamos las pieles. Pero algo sigue mal, brinco de la cama en un impulso ajeno y corro a la puerta: está cerrada. De reojo por el espejo veo que María sigue en la cama asustada, mientras mi rostro incoloro no encuentra las ventanas... Estamos atrapados.

Volteo una vez más al espejo, pero María ya parece tranquila, me volteo a la cama y no está. La risa viene del espejo en el techo, donde María está pero yo no. No sé que hacer, mi voz a muerto y siento que yo también. María está atrapada en el espejo, contenta y sola. Yo me muero en una habitación sin salida, buscando.

Trato de romper los espejos, solo trato. A María tengo un rato que no la veo, pero la oigo llorar, como si cada golpe al espejo hubiera golpeado su alma. Me siento fatal. Me tiro a la cama y trato de olvidar, la fatiga evoluciona en sueño pero tengo miedo de morir. Siento que alguien se acuesta conmigo y busco temeroso su mano, no me atrevo a voltear. En el espejo María agarra mi mano, en la cama estoy solo.

Ella cierra los ojos y yo me dejo morir...

9.08.2008

Mr. Kane

As the walk in the path of my mind it's gone, and yet not satisfied. I travel along my bright and dead memories as I recall my present inside my future. It's long gone, but I can still feel the air of suspicious thoughts gathering around my soul. It's almost forgotten but I can still taste the sweat comming down my face.

I lit a fire and try to figure out when did I stop dreaming or when did I start waking up. While being hypnotized by the glamorous fire she comes from within the shadows, sexy and unseen. Her whisper to the air becomes the thickest thorn of all, and cuts the silence in to a blood bath of beautiful sounds.

It's so dark now i can see it all, I'm happy and amazed as the light comming from our bodies disolves in the not so unfriendly darkness. Now that is gone as the path of my mind, the unexisting darkness unfolds the remaining treasure of our own; and thus we remember. We feel, that is it.

As we ran away from the future we crashed into our past, fuzzy and sorrow for you; almost forgotten by my breath. You see the window I feel, you feel the door I've crossed. There is nothing else to do, more light comes.

I'm awake now, while you still dream of what will go on today, I already now. The food is delicious, the water is warm and it feels like a thousand kisses going away. The road is full of nothing and the sound is filled with love. It happened 9 months ago.

Here I am. Here I died.

8.10.2008

Broken Vanya

Vestido con la luz cálida de la habitación, cansado y contento, sonriendo a la luna que se esconde sin éxito de una mirada profunda, una gota de sudor recorre la espalda mientras los brazos firmes dan forma a todo su cuerpo.

Entrena duro en su inexistente soledad con la vaga ilusión del tiempo de su lado, nadie más que Vanya sabe lo que pasa y si acaso se supiera que hace todas las noches: nadie entendería por qué.

-Vanya, amor ¿a qué hora comeremos?- suspira Shepire desde la cama. -A las tres nos vamos- contesta cálidamente Vanya, mientras sale corriendo al sol del medio día. La luz es intensa y no lastima, el sonido del viento corre con más fuerza que los pocos autos que merodean la zona, los rostros ya no muestran sorpresa al verlo correr, más bien se muestran aliviados en su rutina.

Desde el cerro voltea rumbo a su casa, como si pudiera ver a Shepire, sonriendo al viento y al sol. El regreso es mucho más rutinario aún, tanto como la gravedad en eterna complicidad; cada día más cerca y extraño.

La pequeña fonda es bella y la comida vale su precio, pero hay que ahorrar...

Phillip y Maarhj los invitan a pasar, las estrellas le dicen diferente y Shepire decide caminar. Las nubes acompañan esa danza entre dos, -te amo- y Vanya es feliz.

Ahí está Vanya vestido de luz, un parpadeo sutil y todo es real, es hora de despertar...

7.03.2008

Reconstrucción.

Hola, nos vemos.

Me recibiste con esa sonrisa cálida, nos despedimos con ese beso mortal.

Un saludo parcial, momentaneo pero eterno; una despedida de eterna fugacidad.

Esa sonrisa que no se borraba con cada beso, con cada caricia; ese recuerdo pasaba de presente a inmortal en tan poco tiempo.

La ropa que vuela cae con violencia y la desnudez es tranquilamente bella; el contacto de piel libre en cada roce es, infinitamente placentero.

Esas palabras de aliento y ese olor a momento dan vida a un reencuentro, la exitación múltiple; satisfechos, rebozantes, cansados y contentos con la charla en el silencio de las miradas.

El espejo en la pupila nos confirma la hora, no hay más que pensar o decir porque la sangre ya actua y tú ya te diste cuenta; ahora pensamos lo que decimos y decimos lo que pensamos mientras la inactividad solo es un sueño.

Me conoces y yo creo saber quien eres, no me engaño y fluye el instinto; no me conoces y yo te conozco mejor que nunca.

Hola, nos vemos.