10.05.2008

Reflejo

La intoxicación severa de sonoros contextos visuales dentro de una noche llena de luz, Tú tan cálida y sexy y yo que no puedo dejar de ver tu piel. La intoxicación ahora es compartida, ya no nos ven, ya no nos sienten, ya solo somos.

La pasión nos lleva a cambiar de sitio, tu casa no es tuya y la mía nos roba los minutos que tenemos. Pareciera una broma y al dar la vuelta encontramos un motel, nos gusta, nos llama o eso creemos... Nos recibe un hombresillo que nos da la llave sin cruzar palabra y nos despide con una sonrisa pálida. Esa maldita sonrisa.

Abrimos la puerta del 5, nos reimos del espejo en el techo y tapamos todo lo que podía ser cámara u ojos ajenos. Se cierra la puerta de repente y todo cambia, no solo nos transformamos en fieras nosotros, algo más cambia. El cuarto está completamente iluminado pero pareciera que nos alumbra una vela en un bosque, como si nosotros fueramos vistos y no pudieramos ver nada.

No decimos nada al respecto, pero podemos sentir como el libido de ambos se marchita. Nos engañamos y rozamos las pieles. Pero algo sigue mal, brinco de la cama en un impulso ajeno y corro a la puerta: está cerrada. De reojo por el espejo veo que María sigue en la cama asustada, mientras mi rostro incoloro no encuentra las ventanas... Estamos atrapados.

Volteo una vez más al espejo, pero María ya parece tranquila, me volteo a la cama y no está. La risa viene del espejo en el techo, donde María está pero yo no. No sé que hacer, mi voz a muerto y siento que yo también. María está atrapada en el espejo, contenta y sola. Yo me muero en una habitación sin salida, buscando.

Trato de romper los espejos, solo trato. A María tengo un rato que no la veo, pero la oigo llorar, como si cada golpe al espejo hubiera golpeado su alma. Me siento fatal. Me tiro a la cama y trato de olvidar, la fatiga evoluciona en sueño pero tengo miedo de morir. Siento que alguien se acuesta conmigo y busco temeroso su mano, no me atrevo a voltear. En el espejo María agarra mi mano, en la cama estoy solo.

Ella cierra los ojos y yo me dejo morir...

9.08.2008

Mr. Kane

As the walk in the path of my mind it's gone, and yet not satisfied. I travel along my bright and dead memories as I recall my present inside my future. It's long gone, but I can still feel the air of suspicious thoughts gathering around my soul. It's almost forgotten but I can still taste the sweat comming down my face.

I lit a fire and try to figure out when did I stop dreaming or when did I start waking up. While being hypnotized by the glamorous fire she comes from within the shadows, sexy and unseen. Her whisper to the air becomes the thickest thorn of all, and cuts the silence in to a blood bath of beautiful sounds.

It's so dark now i can see it all, I'm happy and amazed as the light comming from our bodies disolves in the not so unfriendly darkness. Now that is gone as the path of my mind, the unexisting darkness unfolds the remaining treasure of our own; and thus we remember. We feel, that is it.

As we ran away from the future we crashed into our past, fuzzy and sorrow for you; almost forgotten by my breath. You see the window I feel, you feel the door I've crossed. There is nothing else to do, more light comes.

I'm awake now, while you still dream of what will go on today, I already now. The food is delicious, the water is warm and it feels like a thousand kisses going away. The road is full of nothing and the sound is filled with love. It happened 9 months ago.

Here I am. Here I died.

8.10.2008

Broken Vanya

Vestido con la luz cálida de la habitación, cansado y contento, sonriendo a la luna que se esconde sin éxito de una mirada profunda, una gota de sudor recorre la espalda mientras los brazos firmes dan forma a todo su cuerpo.

Entrena duro en su inexistente soledad con la vaga ilusión del tiempo de su lado, nadie más que Vanya sabe lo que pasa y si acaso se supiera que hace todas las noches: nadie entendería por qué.

-Vanya, amor ¿a qué hora comeremos?- suspira Shepire desde la cama. -A las tres nos vamos- contesta cálidamente Vanya, mientras sale corriendo al sol del medio día. La luz es intensa y no lastima, el sonido del viento corre con más fuerza que los pocos autos que merodean la zona, los rostros ya no muestran sorpresa al verlo correr, más bien se muestran aliviados en su rutina.

Desde el cerro voltea rumbo a su casa, como si pudiera ver a Shepire, sonriendo al viento y al sol. El regreso es mucho más rutinario aún, tanto como la gravedad en eterna complicidad; cada día más cerca y extraño.

La pequeña fonda es bella y la comida vale su precio, pero hay que ahorrar...

Phillip y Maarhj los invitan a pasar, las estrellas le dicen diferente y Shepire decide caminar. Las nubes acompañan esa danza entre dos, -te amo- y Vanya es feliz.

Ahí está Vanya vestido de luz, un parpadeo sutil y todo es real, es hora de despertar...

7.03.2008

Reconstrucción.

Hola, nos vemos.

Me recibiste con esa sonrisa cálida, nos despedimos con ese beso mortal.

Un saludo parcial, momentaneo pero eterno; una despedida de eterna fugacidad.

Esa sonrisa que no se borraba con cada beso, con cada caricia; ese recuerdo pasaba de presente a inmortal en tan poco tiempo.

La ropa que vuela cae con violencia y la desnudez es tranquilamente bella; el contacto de piel libre en cada roce es, infinitamente placentero.

Esas palabras de aliento y ese olor a momento dan vida a un reencuentro, la exitación múltiple; satisfechos, rebozantes, cansados y contentos con la charla en el silencio de las miradas.

El espejo en la pupila nos confirma la hora, no hay más que pensar o decir porque la sangre ya actua y tú ya te diste cuenta; ahora pensamos lo que decimos y decimos lo que pensamos mientras la inactividad solo es un sueño.

Me conoces y yo creo saber quien eres, no me engaño y fluye el instinto; no me conoces y yo te conozco mejor que nunca.

Hola, nos vemos.